La imaginación vivida y la intensa espiritualidad del pueblo rumano siempre se han expresado a través de la arquitectura. Monasterios, iglesias, sinagogas, castillos y palacios, algunos que datan del siglo XII, se pueden contemplar por todo el país.

Típicas de la región de Maramures son las iglesias de los pueblos locales, hechas de madera. Durante siglos, los gobernantes extranjeros de la región no permitieron a los campesinos construir iglesias de piedra duraderas, por lo que levantaron hermosas iglesias de madera para poder comunicar con Dios.

Maramures cuenta con no menos de 93 iglesias, declaradas monumentos arquitectónicos.

Como resultado de casi nueve siglos de presencia sajona, Transilvania, ubicada en el centro de Rumanía, reivindica un patrimonio cultural y arquitectónico único en Europa. La región es el hogar de cerca de 200 pueblos, iglesias y fortificaciones sajones.

La ciudad medieval de Sighisoara es una de estas fortificaciones. Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, Sighisoara es también el lugar de nacimiento de Vlad Tepes, el famoso Drácula. Fundada por los sajones de Transilvania durante el siglo XII, hoy en día todavía se mantiene como una de las ciudades medievales más bellas y mejor conservadas de Europa.

Notable entre los monumentos del centro histórico es la Iglesia de San Nicolás, una representación perfecta de la arquitectura gótica de la región.

Otras dos joyas de Transilvania son las ciudades Sibiu y Brasov.

Sibiu, que fue la capital Europea de la cultura en 2007, se distingue por un rico patrimonio histórico de casi 900 años. Paseando por la ciudad se pueden admirar las antiguas fachadas de las casas, los tejuelos de hierro y las viejas puertas de madera; resumiendo la esencia del medievo.

Brasov, fundada en 1211, respira un ambiente medieval distinto. Sin embargo, también se pueden admirar edificios de arquitectura moderna construidos según los cánones de estilos como el Renacimiento, el Neobarroco, el Clásico, el Ecléctico y el Art-Nouveau. Por lo tanto no es de extrañar que sea uno de los lugares más visitados de Rumanía. La Iglesia Negra emerge como el símbolo de la ciudad. Esta iglesia recibió su nombre después de que un incendio la destruyera parcialmente en 1689. Otra vista interesante en la ciudad es La calle cuerda, una de las calles más estrechas en Europa, de tan sólo 1,3 metros de ancho

Ningún viaje a Transilvania puede ser completo sin la visita del famoso Castillo de Bran, también conocido como el Castillo de Drácula. Notable monumento gótico, el edificio fue construido entre 1377 y 1382 sobre un acantilado de 60 m. Su diseño irregular fue determinado por la configuración de la roca sobre la que se construyó.

Emergiendo como un rival para el Castillo de Bran es el Castillo Peles, situado en la estación montañera Sinaia. Construido en un estilo neo-renacentista, el Peles es considerado el más hermoso castillo de Rumanía, y sin duda compite con los mejores de Europa. El interior del castillo encarna la fusión perfecta de historia, arte y cultura. Con influencias de Turquía, Venecia y Florencia, las habitaciones reflejan la riqueza, el buen gusto y el estilo de la aristocracia rumana.

No importa si eres fan de la arquitectura gótica, renacentista o barroca, en Rumanía puedes encontrar casi cualquier estilo arquitectónico, ¿con cuál te quedas?