¿Os habéis parado a reflexionar cuál es una de las primeras cosas que os viene a la mente cuando tenéis la intención de viajar a Cracovia? Exacto, el nazismo. Cuando Buena Ruta decidió preparar el viaje organizado en autocaravana por Polonia y los Países Bálticos fue con la intención de dar la oportunidad a los fanáticos de la historia reciente de recorrer todos y cada uno de los puntos donde el régimen nacista dejó rastro. Con Krakow Travel podréis disfrutar de muchísimas visitas relacionadas con la huella que dejó el nacismo en la ciudad de Cracovia.

La invasión de Polonia en 1939 por parte de la Alemania nazi al inicio de la II Guerra Mundial conviertió a la ciudad de Cracovia en uno de los puntos más importantes del país hasta convertirla en capital. Hans Frank fue quien se encargó de delegar el Gobierno General situado en el Castillo de Wawel. Y es que, el objetivo principal del régimen de Hitler fue el de convertir Cracovia en una ciudad alemana y eliminar a todos los habitantes polacos y judíos. Fue por esta razón por la que se construyó un gueto donde la mayoría de sus habitantes murieron por enfermedades y debilitación. Una de las pocas esperanzas de sobrevivir fue la de ser contratado por el empresario alemán Oskar Schindler en su fábrica de utensilios militares. Este empezó su negocio contratando a judíos ya que la mano de obra era mucho más económica y, de este modo, se dio cuenta de que tenía en sus manos la responsabilidad de salvar muchas vidas de ciudadanos inocentes.

A inicios de la II Guerra Mundial más de 68.000 judíos vivían en la ciudad de Cracovia, la mayoría concentrados en el distrito de Kazimierz. De estas 68.000 personas, solo 15.000 consiguieron quedarse en la ciudad trabajando junto a sus familias bajo la condición de ir a vivir en gueto situado en el distrito de Podgórze.

Un ejemplo de familias que se quedaron fue la del farmacéutico Tadeusz Pankiewicz, quien solicitó a las autoridades alemanas trabajar en el gueto para así evitar las epidemias. Su farmacia abría 24h y se convirtió en un centro de reuniones conspirativas además de suministrar alimentos, medicamentos y fabricar documentos falsos.

Finalmente, entre el 13 y 14 de marzo de 1943, el régimen nazi dictaminó la liquidación final del gueto. Más de 8.000 judíos en estado de trabajar fueron trasladados al campo de concentración de Cracovia-Plaszów. El resto de los habitantes, unas 2.000 personas repartidas entre ancianos, niños y madres que no querían separarse de sus hijos, fueron enviados al campo de exterminio de Auschwitz.

El reconocido director de cine Steven Spielberg rodó la película La lista de Schindler en 1993, un trabajo inspirado en la novela del australiano Steven Zaillian El arca de Schindler. Si os animáis a visitar Cracovia, podréis disfrutar de la visita guiada Siguiendo las huellas de La lista de Schindler”, uno de los recorridos más simbólicos por la zona más afectada por la invasión nazi en la ciudad de Cracovia.