Si hay algún país donde la cerveza es una bebida prácticamente sagrada, ese país es Alemania. Y si seguimos hablando en estos términos, los amantes de la cerveza están a punto de celebrar su Navidad. Quizá ya habréis adivinado que estamos hablando de la Oktoberfest, un evento originalmente germano, que ha alcanzado fama mundial y que actualmente se reproduce en multitud de lugares de países de los más variopintos – también entre nuestras fronteras-.

Pero la Oktoberfest más famosa del mundo, la auténtica, aquella que reúne a los verdaderos amantes de la cerveza, es la que se celebra en Munich… ¡y está a punto de empezar!

Y es que instalados en la rutina del nuevo curso, la fiesta vuelve a Munich cada año a finales de septiembre e inicios de octubre. De hecho, este año la Oktoberfest se celebrará desde el último fin de semana de setiembre hasta el segundo fin de semana de octubre, días durante los cuales el área de Theresienwiese se transformará en un auténtico lugar de culto a esta bebida. A sí que… ¿a qué estáis esperando? ¡Llenad el depósito de vuestra autocaravana y conducid hasta Munich para ver como la ciudad se convierte en una auténtica fiesta!

Si os decidís a seguir nuestro consejo, aquí van algunos datos que debéis saber:

No importa la sed que tengáis, la Oktoberfest no empezará hasta que el alcalde inaugure la fiesta. Hasta ese momento, y aunque el recinto de la Oktoberfest ya esté listo, nadie os va a servir una cerveza. Así que armaros de paciencia y salid a la calle para presenciar el desfile de los carros de las principales cervecerías que transportan la bebida hacia el recinto ferial. Una vez allí, el alcalde introducirá un grifo en la cuba inaugural y sacará la primera cerveza… ¡Queda inaugurada la Oktoberfest!

Pero la Oktoberfest no es solamente cerveza, es un enorme espectáculo dónde todos tienen su papel. Los trajes regionales son el uniforme obligatorio, y la música y las danzas tradicionales son también protagonistas. Así que lograd encontrar un asiento (y no lo perdáis, porqué vuelan) y disfrutad de todo lo que os rodea.

Si vais a pedir menos de un litro de cerveza, podéis tener problemas para llamar la atención de los camareros.

La Oktoberfest de Munich también está hecha para las famiílias. De hecho, cada martes, quienes visiten la feria en familia tendrán descuento en las entradas a la feria y en los puestos de suvenires.

Sí, os encontráis en el paraíso de la cerveza. De hecho, se calcula que en el país se producen hasta 5.000 tipos diferentes. Una oferta más que atractiva para muchos, que se puede convertir en una auténtica pesadilla a la hora de pedir.

Para facilitaros el trabajo, os presentamos algunos tipos. Por ejemplo, la Pilsener, la cerveza más pedida en Alemania, rubia, amarga y con poco lúpulo o la Weizenbier (o Weissbier), elaborada a base de trigo, a muy altas temperaturas y con un sabor ligeramente afrutado. La Altbier, con una espuma muy amarga; la Kölsch, similar a la caña española; la Helles, también conocida como la cerveza clara y la Dunkel, de color muy oscuro y con lúpulo para neutralizar el sabor de la malta son algunas de las más populares.

Así que ya lo sabéis, coged la autocaravana y conducir hasta Munich, ¡la bebida corre a su cuenta!

¿Apetece pasar unos días de lo más animados descubriendo las tradiciones de la fiesta más famosa de Alemania?