¿Estáis ansiosos por conocer un nuevo destino en el este de Europa? Este verano os queremos descubrir los encantos de un país lleno de historia y cultura, con parajes naturales por recorrer y buena comida para disfrutar.

¡Nos estamos refiriendo ni más ni menos que a Polonia! Pero no creáis que os hablamos solamente de visitar los campos de concentración o de bailar un vals de Chopin en Varsovia ¡nada de eso! Polska tiene mucho por ofrecernos a los que decidimos visitarla en autocaravana, así que no os perdáis los detalles de lo que será este paseo por Polonia con Buena Ruta en el mes de julio. ¿Nos acompañáis?

¿Qué os parece empezar por una de las Capitales Culturales Europeas de este 2016? Nuestro viaje empezará el 6 de julio en Dresden, Alemania, y al día siguiente, el 7 de julio ya estaremos en Wroclaw, o Breslavia, que este año está de celebración con multitud de actos culturales

Ahí nos podremos perder entre las calles de esta mágica ciudad, observar la universidad, con más de 300 años de antigüedad, o pasear por la plaza del mercado para contemplar el ayuntamiento de estilo gótico y renacentista. Además de nuestros queridos guías de Buena Ruta, en algunas ciudades como Breslavia nos acompañarán guías locales que nos ayudarán a conocer de cerca la historia de este país.

Pero eso no es todo, de Breslavia pasaremos a Auschwitz, donde visitaremos el museo de los campos de concentración, y de ahí a Cracovia, una de las ciudades más bellas de Polonia.

Hablar de Cracovia es hacerlo de arte y arquitectura, con su casco antiguo declarado por la UNESCO como Lugar protegido de la Historia Universal, Cracovia es también una ciudad moderna y la tercera más grande de Polonia

Podremos pasear por sus calles, plazas y mercados y conocer las originales murallas de la ciudad o la Basílica Mariana. En Cracovia tenemos previsto contar con la experiencia de guías locales que nos llevarán por la Catedral y Castillo de Wawel.

De Cracovia nos moveremos hacia Wieliczka, luego Czestochowa y llegaremos a la capital, Varsovia.

Como en otras ciudades del país, sus calles están completamente limpias, hay gran cantidad de carriles para bicicletas correctamente delimitados y no invadidos ni por coches ni por peatones, sin olvidarnos de mencionar que los centros históricos son completamente peatonales. ¡En definitiva una ciudad para conocer a pie! Allí se encuentra el Palacio de la Cultura y la Ciencia (Palac Kultury i Nauki) un imponente edificio, el más alto de país, al que podríamos definir como uno de los mejores ejemplos de la arquitectura comunista. Y es que os daréis cuenta que Varsovia ha sido restaurada muy acertadamente, consiguiendo combinar la arquitectura vanguardista y moderna con el contraste colorido y la arquitectura de lo clásico o medieval. Para los apasionados de la arquitectura, ¡éste va a ser un viaje que os va a encantar!

Varsovia es una ciudad marcada por la historia más reciente de Europa. Durante la Segunda Guerra Mundial casi un 85% de su extensión quedó destruida, pero después de esos años ha conseguido resurgir de sus cenizas y llegar a marcar la diferencia respecto a otras ciudades europeas

De Varsovia nos iremos hasta la parte más este el país, llegaremos al pueblo de Bialowieza y de ahí emprenderemos camino hacia Wilkasy para disfrutar de los parajes naturales que esconde Polonia.

Este va a ser un viaje bien variado y entretenido, pues recorreremos en los 17 días que dura la ruta, las mayores atracciones de Polska. Como os decíamos, después de Wilkasy nos encaminaremos hacia el norte y descubriremos juntos Malbork, Gdansk, Kolobrzeg para terminar el viaje en Szczecin.

¡Si os animáis a viajar con nosotros os aseguramos unas vacaciones estupendas! Pernoctaremos 13 días en campings, 3 días en aparcamientos, contaremos con guías locales en algunas ciudades y comeremos en distintos restaurantes que os van a encantar.

¡Ya lo sabéis, tenéis hasta el 6 de junio para reservar vuestra plaza en este viaje!

Y todavía no os hemos hablado de la gastronomía. En Varsovia almorzaremos en un céntrico restaurante en el que podremos disfrutar de la variedad de platos de los que se compone la comida polaca. La zurek es la sopa más típica, hecha de una mezcla que puede sorprendernos pero que seguro os va a gustar: patata, huevo cocido, salchicha, panceta, carne y sabrosas especias. Pero también podréis probar los pierogi, una pasta que podría parecerse a una de nuestras empanadillas, a un ravioli o una gyoza para los amantes de lo asiático. Atreveos con cualquiera de sus versiones, ¡son un placer para el paladar! Además, si sois de buen comer, en Polonia vais a quedar satisfechos, ¡los platos son gigantes!