Tengo 54 años, catalán. Licenciado en periodismo y desde 2007 editor de las publicaciones on line campireport.cat, spazioreport.com y campireport.com. Vivo en Barcelona y me gusta el turismo en camping, más concretamente y desde hace unos 20 años soy usuario de bungalow. Mi mujer es comerciante y fui yo quien la introduje a ella y a mi hijo en este mundillo.

De buena mano, es un espacio de opinión libre donde damos voz a las personas que están detrás del autocaravanismo y el caravaning.
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Si vas de camping, díselo a tus amigos y conocidos

A veces, quienes pasan un fin de semana o unas vacaciones en un camping son reacios a comentarlo a sus amistades. Existe una cierta sensación de que no es algo de que presumir, sino más bien lo contrario. Cuando alguien hace un crucero o se aloja en un hotel de cinco estrellas, sin duda se siente orgulloso de ello y lo explica a todo el mundo. ¿Por qué no hacerlo entonces si se va a un camping?

El mejor modo de romper estereotipos es no esconderse y mostrarse convencido de haber elegido bien el destino del fin de semana o las vacaciones. Si lo has pasado de maravilla con tu familia o tus amigos en un camping, presume de ello sin complejos. Así demostrarás a los demás que ir de camping es algo tan normal y recomendable como hacer un crucero o ir a un hotel de lujo. Y les crearás una expectativa razonable para probarlo.

Como cada vez más gente sabe, ir de camping no es una opción barata, aunque sí competitiva en precio, que no es lo mismo. Muchos de quienes eligen el camping como forma de alojamiento, tanto si es en parcela como en bungalow, tienen un poder adquisitivo más que suficiente para ir a un hotel o un apartamento. Su elección no es por precio, sino por otros factores como el contacto con la naturaleza, las facilidades de juego para los niños y la convivialidad.

Si quienes van de camping quieren contribuir a mejorar la percepción del sector por parte de la opinión pública, pueden hacerlo simplemente con no ocultar sus preferencias ante amigos y conocidos, explicándoles las ventajas de esta modalidad de ocio y vacaciones y lo bien que lo pasan en sus estancias. De este modo, romperán estereotipos e irán animando a otras personas a descubrir el sector y probarlo.

Personalmente, no conozco a nadie que haya probado una estancia en camping y no haya repetido. Por algo será, ¿no? En consecuencia, quienes conocemos las bondades del camping somos los primeros en tener la obligación moral, por decirlo así, de actuar como prescriptores, dando a conocer a través del eficaz “boca a oreja” lo bien que se pasa en los buenos campings de hoy, de los que tenemos muchos en España. Haciéndolo así, el objetivo de cambiar la imagen negativa del sector que aún tiene una parte de la opinión pública se alcanzará mucho más deprisa.

No lo escondas, pues, y presume de ir de camping.

Agustí Valls