San Petersburgo es mucho más que una maravillosa ciudad de Rusia. Es la leyenda, asociada a la artificialidad de su creación, a la literatura de los paseos secretos de Dostoievski o la sociedad aristocrática descrita por Tolstoi, a su papel en la Revolución de Octubre o el horror y destrucción durante la II Guerra Mundial.

Hoy es la gran ciudad moderna, de la fiesta y del mejor arte en todas sus facetas. Una las ciudades más bellas del mundo y hermanada con Barcelona desde 1984.

San Petersburgo reúne fascinante arquitectura e intensa actividad cultural, una maravillosa ciudad que podrás visitar viajando en autocaravana

Los canales de San PetersburgoSan Petersburgo ha cambiado diversas veces de nombre: Rebautizada Petrogrado durante los años 1914 a 1924, después Leningrado hasta que un referéndum en 1991 le devuelve su origen: San Petersburgo o, más familiarmente, “piter” (Питер). Es la segunda ciudad de Rusia, la segunda más grande de Europa en superficie, un importante centro cultural y el principal puerto ruso al Báltico. Para los rusos es “la capital del norte” (северная столица) pero también es la “Venecia del norte” y está situada en el delta del río Neva. Fue capital del imperio ruso desde 1712 hasta marzo de 1917. La ciudad es Patrimonio de la Humanidad (UNESCO) desde 1990: un reconocimiento en conflicto con las sedes petrolíferas y los faraónicos barrios de negocios.

Fue fundada en 1703 por el zar Pedro el Grande y arrancado el espacio a Suecia. Una ciudad creada desde la nada y que debía ser la culminación de los sueños para modernizar Rusia, una de las pasiones más intensas de Pedro el Grande. La ciudad refleja claramente su estética de origen extranjero y es una mezcla de estilos barroco y neoclásico, pero adaptados de manera original y, a menudo, con evidentes toques italianizantes. Inmensa riqueza con variados detalles arquitectónicos: jardines, largos bulevares y los numerosos canales que, con sus característicos puentes móviles, dan un aspecto que sorprende al visitante. Más de 240 museos y más de 4.000 monumentos protegidos por la UNESCO (un número solamente superado por Venecia).

En el viaje organizado “El verano del Zar” incluimos una completa excursión en barco por los canales de San Petersburgo, una excelente ocasión de conocer la ciudad desde otro punto de vista

La fortaleza de Pedro y Pablo (de Domenico Trezzini) es la visión dominante a la derecha del Neva, La catedral Pedro y Pablo (empezada a construir el mismo día del inicio de la ciudad) supera los 132 metros con, a lo alto, el ángel con una cruz, uno de los símbolos de San Petersburgo. La mayoría de zares posteriores a Pedro el Grande están enterrados aquí.

La Plaza del Palacio es el centro de la ciudad monumental y donde comenzó la Revolución Rusa. El Palacio de Invierno es el edificio más suntuoso de la ciudad y forma parte, con otros cuatro edificios, del conjunto del Hermitage: inmensa superficie que también alberga el museo. El Almirantazgo está en lado opuesto: su aguja es un punto de referencia inevitable y, en el centro, la famosa estatua ecuestre de Pedro el Grande erigida por Catalina II y finalizada en 1778. Fue fuente de inspiración para Puskin en su obra “Caballero de bronce” de 1883. El Paseo de los Ingleses es tal vez la zona más elegante de la ciudad, con interesantes palacios que albergan instituciones. La plaza de San Isaac, y su inmensa catedral, es el monumento que evoca el gigantismo de la ciudad de Roma.

La Nevskij Prospekt es la principal avenida, 4,5 kilómetros: desde el palacio de Invierno al monasterio Nevskij con sus dos catedrales y cinco iglesias cerca del cementerio donde reposan desde Dostoievski a Tchaikovski. Es el centro comercial y de la vida nocturna. Por otra parte, las noches blancas son una peculiaridad de la ciudad: especialmente en junio y julio el sol no llega a ocultarse y la ciudad recibe por la noche una iluminación única, de belleza inaudita.