¡Hola hola, ruteros! ¿Cómo estáis? Nosotros, muy emocionados preparando las próximas vacaciones de verano. La siguiente aventura que nos espera en Buena Ruta es el ya tradicional viaje organizado por una de las zonas más desconocidas de nuestro continente: Rusia, los Países Bálticos y Bielorrusia. Suena bien, ¿verdad?

Desde hace unos años España se ha europeizado mucho y las facilidades que nos ofrecen los países de la Unión Europea para viajar son fascinantes. En cambio, Rusia todavía se mantiene como un país distante, “culturalmente” hablando, y con poca tradición autocaravanista.

Es por ello que, desde Buena Ruta, hace varios años que organizamos viajes a Rusia para descubrir los lugares más bonitos del país a la vez que aprendemos sobre su cultura y tradiciones.

De este modo, nuestros compañeros de viaje podrán disfrutar de sus vacaciones de verano sin la necesidad de estar pendientes del idioma, del cambio de moneda, de los visados, etc.  La única preocupación que deberán tener todos los ruteros será la de disfrutar de la aventura.

Así pues, nuestro post de hoy tratará sobre 3 de las celebridades rusas con más renombre de los últimos tiempos. Empezaremos por el escritor Fiódor Dostoievski, seguido de Wassily Kandinsky, todo un icono del arte, y, para terminar, explicaremos la leyenda de la princesa Anastasia, la hija pequeña del último zar de Rusia, Nicolás II.

Fiódor Dostoievski

¿Os gusta la literatura? Si la respuesta es afirmativa y queréis enriqueceros de cultura durante el gran recorrido que nos espera hasta llegar a Rusia, no hay nada mejor que ir acompañados de un libro. Y, aún más, si el libro que llevamos en mano es alguno de los escritos por el considerado maestro de la literatura rusa, Fiódor Dostoievski (Moscú 1821 – San Petersburgo 1881), cuyas obras se centran en explorar la psicología humana en el contexto político, social y espiritual que se vivía en plena monarquía zarista.

En 1849 fue condenado a muerte por comportamientos revolucionarios y estuvo 4 años en un presidio de Siberia. Tal experiencia le inspiró para redactar las obras de Recuerdos de la casa de los muertos (1861) y Memorias del subsuelo (1864). Aunque, finalmente, después de llevar una vida llena de altibajos, la obra que lo consagró como uno de los mayores genios de su época fue Crimen y castigo (1866).

Biblioteca del Estado Ruso - Moscu

Casa-museo de Dostoievsky

A lo largo de nuestro recorrido por Rusia, nos encontraremos con una estatua en recuerdo del gran Dostoievski situada en frente de la Biblioteca del Estado Ruso (Moscú). El escritor nació y se crió en la capital rusa pero estudió y se formó en San Petersburgo, ciudad donde devino el escritor que hoy en día recordamos. Así pues, otro de los lugares que podremos visitar durante nuestro viaje será la última casa donde vivió el escritor, lugar donde escribió su última novela y donde murió en 1881. Todo el mobiliario sigue intacto desde el día en que murió, ¡qué pasada! Como curiosidad, su mujer, Ana, paró el reloj de la habitación donde descansaba el escritor (que hoy podemos visitar) en el momento exacto de su muerte, a las 20:38 horas.

Wassily Kandinsky

Si tuviéramos que mencionar a algún pintor conocido por su arte abstracto, seguro que muchos de nosotros pensaríamos en Kandinsky (Moscú 1866- Francia 1944). Este pintor ruso fue el precursor de la abstracción en la pintura, además de teórico del arte. Estudió economía y derecho pero, en 1895, quedó fascinado con las obras de Monet y de Richard Wagner expuestas en el teatro Bolshói. En ese momento, decidió emigrar a Múnich (Alemania), centro de atracción de todo aquel intelectual que buscaba innovación artística, para emprender su carrera artística.

La Plaza Roja - Kandinsky

Al inicio de la Primera Guerra Mundial, regresó a Moscú para colaborar con el Gobierno soviético de los Bolcheviques, además de impartir clases en las diferentes escuelas de arte de la capital, organizar exposiciones en 22 museos de la provincia y continuar trabajando en nuevas obras.

Durante el período que vivió en Moscú (1914-1921) pintó las obras Amazona, Amazona en las montañas, El peine azul, Crepúsculo y, la más importante de todas, La Plaza Roja, actualmente en la Galería Estatal Tretiakov.

En 1921 se vio obligado a emigrar de nuevo a Alemania ya que el Gobierno Bolchevique rechazó el arte abstracto para implantar el arte oficial: el realismo socialista.

La casa donde vivió durante su época en Moscú, situada en la calle Burdenko, no se puede visitar pero en la entrada hay una placa conmemorativa para todo aquél que tenga curiosidad por saber donde vivió este grandioso artista.

 

Anastasia

Anastasia Romanov (1901-1918) fue la hija pequeña del último zar de Rusia, Nicolás II. Tras estallar la revolución rusa en 1917, toda la familia fue exiliada a la ciudad siberiana de Ekaterinburg, lugar donde vivieron durante dos meses hasta que fueron ejecutados por las fuerzas bolcheviques. La leyenda cuenta que la hija pequeña del zar se salvó de la terrible masacre y se escondió en algún lugar desconocido (supuestamente, la salvó un soldado ruso y la acogió en su casa). A partir de entonces, más de 30 mujeres se hicieron pasar por Anastasia pero solo una consiguió convencer a la población, Ana Anderson (hija del soldado ruso). La abuela de Anastasia, que durante los años 20 vivió en Dinamarca, confirmó que Anderson era su verdadera nieta, la hija de Nicolás II.

Desafortunadamente, no acabó de gustar a la población rusa y tuvo que pasar por distintos juicios donde no pudo aportar suficientes pruebas para demostrar que era la gran duquesa. Al mismo tiempo, tampoco se pudo confirmar la muerte de Anastasia como un hecho probado. Toda esta incógnita se convirtió en una leyenda hasta los años 90, momento en el que el comunismo perdió su poder en el país y los historiadores pudieron buscar restos humanos en el lugar de los hechos. Allí se encontraron los huesos de toda la familia excepto los de Anastasia y Alexei (hermano pequeño de la duquesa y heredero del trono). El ADN de la familia descartó a todas las mujeres que se hicieron pasar por la hija del zar. Años más tarde, en 2007, se encontraron los restos de 2 adolescentes cerca del lugar donde sucedieron los hechos. En ese momento, se confirmó que Anastasia no sobrevivió al ataque y murió el mismo día que toda su familia.

 

Museo del Hermitage - San Petersburgo

 

En nuestro viaje pasaremos por la residencia principal del zar de Rusia hasta el año 1905, el gran Palacio de Invierno de San Petersburgo, conocido ahora como Museo del Hermitage (uno de los más importantes del mundo). Este Palacio fue todo un icono durante la revolución rusa ya que su invasión provocó la caída total de la monarquía Zarista y fue el momento en el que los comunistas se apoderaron del país hasta los años 90.

Rusia es un país rico en patrimonio cultural e histórico. ¡Merece la pena visitarlo!