Hay quienes piensan que turismo en autocaravana es sinónimo de turismo de naturaleza y paisaje, y aunque ésta es una excelente opción de viaje, no hay ninguna ley (al menos, que nosotros sepamos) que nos impida acercarnos a conocer las mayores capitales culturales del mundo. Así que si amáis viajar en autocaravana, la historia y el arte por igual, este pequeño artículo es para vosotros.

¡Y es que hoy nos vamos de museos en autocaravana por San Petersburgo! Y si sois de los que no entendéis como alguien puede pasar más de 5 segundos observando un cuadro, no abandonéis todavía. ¡Os hemos reservado una sorpresa final!

Sea como sea, quiénes visiten San Petersburgo no deberían perderse, bajo ningún concepto, el Hermitage. Y no solamente porque estemos hablando del museo más grande del mundo, con más de tres millones de obras de arte, sino porque la propia estructura del museo en sí bien merece una visita. A orillas del golfo de Finlandia, el Hermitage está formado por un complejo de seis edificios, entre ellos, verdaderas joyas arquitectónicas como el Palacio de Invierno, el Palacio Menshikov y el Edificio del Estado Mayor.

El Hermitage de San Petersburgo

Pero detengámonos en el primero: el Palacio de Invierno. El objetivo de la construcción de tan titánico edificio no fue otro que el de reflejar la grandeza y el poder de la Rusia Imperial, desde el cual el Zar gobernaría su vasto territorio. Entre sus muros se han vivido algunos de los episodios más importantes de la historia rusa. Por ejemplo, el que sucedió en 1905 cuando el palacio fue testigo del denominado Domingo Sangriento: cerca de 200.000 manifestantes pacíficos que reclamaban la mejora de sus condiciones de trabajo fueron asesinados por las fuerzas de la Guardia Imperial. Años más tarde, en 1917, el palacio fue durante un breve lapso de tiempo, sede del Gobierno Provisional Ruso, liderado por Alexander Kerensky. Ese mismo año, un grupo de soldados del ejército rojo, entre los cuales se encontraba Lenin, atacó el palacio desde el buque Aurora, propiciando el nacimiento del estado soviético. Hoy en día, El Aurora sigue anclado en el río Neva, y se ha reconvertido en otro museo que os recomendamos y por el que se puede pasear de forma gratuita

Buque Aurora San Petersburgo

Pero para los que buscáis algo distinto, un museo donde no haya ni cuadros ni obras de arte, de hecho, no haya ni cosas bonitas, sino todo lo contrario, os presentamos el Museo KunstKamera, más conocido como el Museo de los Horrores. Así que sed valientes o recurrid a uno de esos truquitos “made in Russia” para reforzar el ánimo: una copita de vodka y directos a descubrir animales mitológicos híbridos, esqueletos de bebés siameses y fetos deformados enclaustrados en tarros de vidrio. El responsable de tan peculiar espacio expositivo fue Pedro I el Grande, que creó este museo el año 1714 con la intención de lograr que sus crédulos súbditos se hicieran menos supersticiosos y perdiesen todo miedo irracional a creencias sin fundamento científico. Actualmente el museo ha pasado a llamarse ‘Museo Antropológico y Etnográfico de Pedro el Grande. Academia de Ciencias’, un nombre bastante menos atractivo, ¿no creéis?

¡Os recomendamos descubrir estos museos y el resto de encantos de San Petersburgo en autocaravana!…
¿Os animáis a venir con nosotros?

¿Cuál sería tu elección: el Hermitage o el Museo de los Horrores?