Con una notable belleza y siglos de historia, así como un fondo cultural y tradicional complejo, Rusia respira un ambiente indescifrablemente exótico. El país más grande del mundo cubre cerca de una octava parte de la superficie habitada de la Tierra, y engloba más de 185 grupos étnicos.

Desde el colapso de la URSS, el turismo en Rusia ha experimentado un crecimiento impresionante. Sin embargo, nunca ha sido barato. Durante muchos años, Moscú ha encabezado la lista de ciudades más caras del mundo.

Pero parece que 2015 es EL AÑO para visitar la “Madre Rusia”. Con el rublo alcanzando valores mínimos históricos, el coste de muchos productos y servicios – incluyendo, hoteles, restaurantes, y recuerdos, han bajado y están bajando significativamente.

Si hace un año un billete al Museo Hermitage en San Petersburgo costaba unos 12€, hoy cuesta menos de la mitad (5,50€). Si quieres ver en vivo uno de los famosos huevos imperiales, el Museo de Fabergé se puede visitar por sólo 4€. Para los amantes del teatro, una noche inolvidable en la primera fila del Teatro Mariinsky, costará no más de 20 euros.

La caída del rublo también ha afectado el precio de los recuerdos. Ahora puedes llevarte a casa un pedazo del arte y la historia del país por un precio muy inferior. Rusia ofrece una amplia variedad de recuerdos, siendo cada uno de ellos un reflejo de las maravillas imperiales.

Matrioska

Emergiendo como icono de la cultura rusa, la matrioska es una muñeca tradicional que en su interior alberga otras muñecas de menor tamaño. Se caracteriza por ir vestida con ropa campesina multicolor y con pañuelo en la cabeza.

Huevo Fabergé

Tan famosas como las muñecas matrioska, son los huevos de Fabergé. Creados para conmemorar acontecimientos durante la época de los zares y para la fiesta de Pascua, los huevos son un símbolo del lujo imperial. Para los que no disponen de miles de euros para comprar un original de Carl Fabergé, en las tiendas de artesanía se venden copias más sencillas y por supuesto mucho más baratas.

Artesanía Khokhloma

Los productos artesanales realizados con la técnica Khokhloma, representan otro suvenir tradicional que podría adornar el hogar de cualquier turista. Este estilo del arte popular ruso se remonta al siglo XVII y generalmente exhibe una combinación de colores rojo, oro y negro. El color rojo representa la belleza, el color oro simboliza la luz celestial, mientras que el color negro significa la pena de gracia, que limpia el alma humana. Las temáticas más populares incluyen flores y plantas del bosque, así como aves y peces.

Caja lacada Palekh

El arte Palekh, una técnica de pinturas en miniatura que se utiliza para adornar cajitas lacadas, es uno de los productos artesanales que mejor identifica a Rusia. Por todo el país, y en multitud de formas, se encuentran miniaturas Palekh a precios económicos.

Otros tipos de Souvenirs

De las muchas cosas por lo que los rusos son famosos, el primer lugar de la lista lo ocupa probablemente el apetito que tienen por el alcohol.

Y el vodka es la estrella; un gran signo de la identidad de Rusia. Con la fuerte depreciación del rublo, ahora es más barato que nunca comprarlo. Entre las más prestigiosas marcas de vodka encontramos el Russian Standard y Stolichnaya, que tienen no solo una calidad excepcional, sino también reconocimiento a nivel internacional.

Los rusos también aman el caviar y producen algunos de los mejores del mundo; un gran regalo para llevarse a casa, aunque al alcance de unos pocos…

El verano del Zar2019-08-22T09:15:03+00:00

Con todo lo que ofrece, Rusia es un destino que merece ser visitado por lo menos una vez en la vida.
¿Por qué no hacerlo este verano?

¿Te parece interesante el arte Ruso de los Zares, qué sería lo que no dudarías en traerte a casa?